jueves, 17 de mayo de 2012

Corralito NO. Redimensionamiento temporal de plazos de disposición de efectivo superguay (por ejemplo).




Por Don Serafín.


¡Apártense! ¡Aquí no hay nada que ver! ¡Circulen! Grita un policía mientras las llamas devoran un edificio de tropecientas plantas a su espalda.



Esa es la imagen que me viene a la cabeza cada vez que oigo a alguno de nuestros insignes representantes políticos decir que no va a haber rescate y que ni mucho menos va a haber un corralito financiero.

Lo primero es cierto, no va a haber rescate, no nos van a intervenir. Repito, ES CIERTO, y lo es porque estamos intervenidos desde el mismo momento en que el BCE compró deuda española de forma masiva en los mercados secundarios (está prohibido que acuda a las subastas del tesoro directamente), hace más de un año o algo así.

Lo segundo todavía no ha pasado, es evidente. La razón por la que dicen que no puede pasar en España es tajante: “Un principio fundamental de la Unión Europea es la libre circulación de capitales y personas”.

Personalmente si me hubiesen dado esa razón hace un mes quizá me la habría creído pero teniendo en cuenta que nuestros representantes son capaces de modificar esos principios fundamentales a voluntad durante un periodo de tiempo indeterminado como cuando no permitieron la libre circulación de personas durante el fin de semana en que se reunieron los del BCE en Barcelona.

Si han hecho eso con las personas, ¿qué garantías tenemos de que no hagan lo mismo con el dinero?




El resto de “razones” que utilizan para negar la catástrofe que se nos viene encima son tan contundentes como “España no es Grecia”. Frase que mitiga casi totalmente, reduciendo a simples nimiedades, las consecuencias que pueden tener para un país los cinco millones de parados (y subiendo), el descenso del consumo y las exportaciones (y bajando), la paralización total de la actividad económica, un sistema financiero en quiebra o la certeza de que la clase política no va a se capaz o no va a querer sacarnos de esta.

El famoso corralito se produjo en Argentina en diciembre de 2001. Consistió básicamente en limitar la retirada de efectivo de las entidades bancarias. A esto le siguió el corralón por el que los depósitos que los argentinos tenían en dólares se convirtieron a pesos, lo que unido a una fuerte devaluación de este hizo que el dinero de los ahorradores valiese mucho menos de un día para otro.


Por mi parte les explicaré a grandes rasgos las semejanzas que encuentro entre nuestra España actual y la Argentina pre-corralito:

-    La política monetaria de Argentina era la paridad Peso - Dólar de forma que el Peso valía siempre lo mismo que un Dólar por lo que la fluctuación del Peso dependía de la política monetaria de EE.UU. Aquí tenemos el euro y la política monetaria la marca Alemania, así que podríamos decir que en Argentina tenían una moneda única junto con EE.UU o que la política monetaria española es la paridad EuroEspañol - EuroAlemán.

-        La corrupción política en los dos casos está fuera de toda duda.

-     Argentina poseía una deuda externa de proporciones titánicas y aquí también. En los dos casos la mayor parte de esa deuda era/es responsabilidad, principalmente, de las entidades financieras y grandes corporaciones.

-  Para solucionar esta situación en Argentina se tomaron medidas neoliberales de desmantelamiento del sistema público para reducir el déficit en forma de recortes del gasto público, privatizaciones y eliminación de derechos laborales cuya consecuencia fue un aumento del déficit que tuvo que ser cubierto por más deuda que aumentó más el déficit por el aumento de los intereses que tuvo que cubrirse con más deuda… y así en una espiral sin sentido que llevó al país al desastre. En España hemos hecho lo mismo, con la diferencia de que habíamos hecho las privatizaciones con anterioridad y de que como somos muy chulos y con la deuda pública no nos es suficiente pues el Estado asume la deuda de entidades privadas.

-       En Argentina la fuga de capitales en los meses antes del corralito fue extraordinaria. Aquí ya han salido del país el equivalente al 1,2% del PIB (y subiendo).

(No conozco a nadie que haya evadido capitales por lo que intuyo que lo han hecho las grandes fortunas, gente que, casualidades de la vida, sabe lo que va a pasar bien porque son muy listos o bien porque tienen información privilegiada, por lo que si sacan el dinero es por algo)

Lo esencial del corralito es que fue un robo de gran magnitud que afectó a todo un país y condenó a gran parte de su población a la pobreza. No sé si en España se va a dar un corralito como tal, simplemente que se reúnen muchas condiciones para que suframos las mismas consecuencias que sufrieron los argentinos hace diez años.

Además, aunque suceda exactamente igual ellos no lo llamarán corralito, igual que no lo llaman amnistía fiscal, ni aumento de impuestos, ni abaratamiento del despido, etc. Lo llamarán como quieran y lo llamarán “temporal” aunque dure para siempre.




Pero que no hay que alarmarse. Esto lo digo yo que, aunque economista, soy un paranoico y un indocumentado. También lo dicen otros que pertenecen a ATTAC o que tienen un Premio Nobel o son respetados catedráticos, pero no hay que hacerles caso. Si fueran tan listos, serían ellos los ministros, ¿no?

Así que venceré la paranoia y aunque vea las llamas y las explosiones, a la gente gritando desde las ventanas y lanzándose al vacío desesperada, haré caso al policía y me iré tranquilo y feliz a ver la tele a mi casa. Al fin y al cabo, a-quí-no-pa-sa-na-da-y-está-to-do-con-tro-la-do.



Lo malo es que no dan fútbol.

martes, 15 de mayo de 2012

Cuando se obtiene todo fácilmente, sólo queda el morbo del riesgo


Aun cuando sabemos que todo tiene una ideología subyacente, que todos nos movemos por unos intereses o por una forma de entender el mundo, llega un momento en el que nos hacemos cruces, nos cortocircuitamos viendo como muchas personas de la ideología dominante, que tienen acceso a todo el poder y el dinero del mundo, siguen forzando la situación y tirando de la cuerda. Parece que encontraran en ello un extraño placer sabiendo que corren el riesgo de que la cuerda se rompa y caigan de culo. Saben que caerán sobre un buen colchón, pero aún así caeran. Saben que podrán volver a levantarse con facilidad y que no seran pocas las personas que les darán la mano para que se levanten, pero aún así, habrán caído y eso les dejará en una situación algo peor que aquella de la que partían. Además corren también el riesgo de perder su dignidad y honorabilidad, pero esto es algo que no suele importar cuando estas cualidades te vienen de serie, por tener tal o cual apellido.


La vida para la mayoría es una lucha por la subsistencia, no deja tiempo ni esfuerzos para mucho más, ni ganas de correr demasiados riesgos. Pero para aquellos que tienen más que asegurada la subsistencia, la vida se convierte en un teatro en el que deben escenificar que merecen todo lo que tienen. No olvidemos que el sistema capitalista actual hunde algunas de sus más profundas raíces en la meritocracia y el culto al trabajo del calvinismo, que frente a otras religiones, justifica la acumulación de dinero si este proviene del trabajo, del esfuerzo de uno mismo (¿a que os suena a la filosofía del emprendedor?). 


Antiguamente, los poderosos justificaban su situación mediante explicaciones trascendentales: eran elegidos o hijos de los dioses. Eran poderosos por adscripción a una determinada casta, clase o saga, es decir, por nacimiento; pero en el mundo en el que vivimos, estos casos son puramente anecdóticos y por lo general el poderoso debe justificar su posición mediante el logro, sea éste real o inventado. Por lo tanto, tienen que estar todo el día fingiendo que merecen la abundancia en la que viven mientras el resto se pudre en la miseria, pero con el tiempo, estas personas han encontrado muy buenas estrategias para vender al mundo "sus méritos", justificar su situación y eliminar por completo sus cargos de conciencia.

Así pues, a pesar de no tener ascendencia divina que justifique su situación, ya no tienen que ocultarse o fingir que viven con humildad, sino todo lo contrario. Pueden exhibirse con orgullo delante de aquellos a quienes explotan sin miedo a sufrir odio o atentados, puesto que han sabido vender muy bien una idea: se han hecho a sí mismos, merecen todo lo que tienen, y el resto no puede hacer más que admirarlos y querer llegar a ser como ellos. ¿Cómo han llegado a este punto? Pues a base de pequeños trucos, como por ejemplo crear ocupaciones o trabajos de acceso restringido, difícil o directamente sospechoso y que supuestamente requieren una preparación y unas cualidades poco menos que de superhéroes.

Dejando de lado a artistas de medio pelo y personajes del corazón, que también forman parte de esta casta, vamos a centrarnos en aquellos que conforman lo que se denomina la clase corporativa global, que en muchos casos supera tanto en poder como en dinero a la tradicional clase alta, aunque lo habitual es que se mezcle con ella. Nunca sabremos 
realmente lo que hacen estas personas en sus ocupaciones, son actividades secretas como las de las antiguas castas sacerdotales del Antiguo Egipto o de las civilizaciones mesopotámicas, o como las actividades mágicas del chamán. Reconozcámoslo: Nadie sabe qué hace un miembro de un Consejo de Administración de una empresa o un consejero delegado de determinado departamento. Sí claro, nos dicen que toman decisiones dificilísimas y que por eso cobran tanto, pero el hecho es que muchas veces toman malas decisiones, se saltan las leyes, hacen perder dinero a millones de personas y aún así siguen siendo recompensados. Así que deberíamos reírnos menos de las creencias e idolatrías de civilizaciones pasadas. Al menos, en la mayoría de ellas los poderosos perdían su poder si sus decisiones conducían a su pueblo al sufrimiento, así que a cobardes, estúpidos e irracionales no nos gana nadie, y si no estudiemos un poco de Historia para comprobarlo.

Llegamos pues al punto del que partíamos: no es que muchas veces estas personas se equivoquen con sus decisiones, sino que son más las veces que abusan de su poder, cometen tropelías legales y llevan su avaricia al punto del ridículo, arriesgándose hasta límites insospechados porque están borrachos de poder, porque llegan a un punto que se creen intocables, semidioses.

Como ejemplo tenemos al señor Urdangarín, que debiendo estar aburrido de tener todo lo que quisiese sin ningún esfuerzo decidió probar a conseguir más por medio de actividades fraudulentas ¿avaricia o el morbo por lo prohibido? Por otro lado tenemos decenas de casos de políticos y altos cargos acusados de abusos sexuales, intentos de violaciones y muchas otras cosas que jamás saldrán a la luz ¿adictos al sexo? ¿o más bien adictos a abusar de su poder? Están acostumbrados a tomar todo lo que desean, lo que les da morbo es su poder y desgraciadamente, la mayor parte las veces cualquiera se rinde a sus antojos, ya sea por miedo o por un fajo de billetes que les supone el sueldo de varios meses.

Pero de vez en cuando, estos personajes se topan con un técnico de hacienda al que intentan sobornar, con una adolescente que trabaja de azafata en un congreso a la que desean "seducir", o con cualquier persona trabajadora que ante tal dilema tiene la dignidad y el valor suficiente para decir: Mi honradez y mi dignidad no la compras ni con tu poder ni con tu dinero. Y ahí es donde se les rompe la cuerda...

jueves, 10 de mayo de 2012

El síndrome de la clase media


Vivimos tiempos en los que a través de la publicidad nos han enseñado de forma soterrada que, aunque formemos parte de un mundo global, las circunstancias que afectan a éste en su conjunto o al vecino de al lado no tienen por qué influir en nuestras vidas. Tú, como individuo diferenciado, eres un universo en ti mismo.

El mundo puede estar viniéndose abajo pero a lo mejor a ti que eres optimista, alternativo, que vas a tu bola sin meterte con nadie no tienen porque afectarte nada de lo que pase a tu alrededor.

Sí, es un mundo global, pero vivimos en compartimentos estancos, como nuestras casas o nuestros coches, e incluso cuando salimos a relacionarnos con el mundo exterior, por un módico precio, podemos elegir ámbitos con un claro derecho de admisión: colegios y universidades privadas, bares con acceso restringido, zonas VIP en partidos y conciertos, asientos preferentes en los medios de transporte... y sobre todo podemos elegir entre multitud de grupos de afinidad en los que encontrar gente como nosotros para no tener que mezclarnos con quienes piensan diferente. ¿Debatir? ¿Confrontar opiniones? ¿Aprender unos de otros? ¿Para qué? Tú ya tienes todo muy claro en esta vida y no necesitas que nadie te convenza de lo contrario. Además, eres una persona de ideas fijas y crees que cambiar de opinión es de pusilánimes.

El caso es que en nuestra cabeza, el ámbito social y el individual están muy separados, como si el curso de los acontecimientos globales no tuviera por qué afectar a nuestras vidas. Recuerda cuantas veces has oído cosas como: “serás lo que tú quieras ser”, 
“si quieres algo sólo tienes que luchar por ello”, “tienes que buscar tu propia suerte”, “las circunstancias exteriores no son determinantes”. 
Y no sólo eso, sino que podemos verlo en el sentido contrario, es decir, que lo que hagamos o dejemos de hacer poco puede afectar al resto y menos aún al mundo en su conjunto ¿Qué vamos a hacer con nuestras miserables e insignificantes vidas que pueda cambiar el curso de los acontecimientos? Si tú sólo eres una persona, una gota en el océano, y por mucho que digan, un grano no hace granero. Qué más da que vayas a una mani, o hagas huelga o votes a tal o cual partido, si total ¡por una persona más o menos no se va a notar! No va a cambiar nada. Además que ya hay mucha gente a la que le van esos rollos, así que para qué vas a implicarte tú ¿para meterte en líos? Si acaso cuando empiecen a conseguir cosas, o cuando dejen de hacer cosas estúpidas y se pongan en serio, o cuando sean muchos más los que caminen en sentido contrario, entonces ya te plantearás si te unes a ellos o sigues con tu propio camino. Tú eres un alma libre, eres demasiado especial como para mezclarte con la chusma corriendo el riesgo de perder tu esencia.



Pues... amigo, amiga, lamento comunicarte que, como en los tests de las revistas femeninas, si te sientes identificado con los párrafos anteriores es porque sufres el “síndrome de la clase media”. Tranquilidad, no es tan grave y tiene cura. Este síndrome produce una fuerte pérdida de la noción de la realidad y de la propia conciencia de sí mismo y está muy extendido. En otra época, unos señores con barba lo denominaban “alienación”, hoy en día hay quien lo llama “individualismo”, pero es difícil de detectar. Sabrás como reconocer a aquellos que sufren este síndrome por la constate alusión a la LIBERTAD para justificar todo tipo de tropelías. Otros efectos y síntomas importantes son:

  • Cortoplacitis aguda : También conocida con el nombre de “hijo-mío-tú-no-te-signifiques”. Consiste en eso, en no dar la nota, si no te mueves seguro que no te llevas el golpe, tú ahí, quieto en la mata, confórmate con tus circunstancias, no intentes cambiarlas a ver si la cosa va a ir a peor... “virgencita virgencita, que me quede como estoy”
  • Síndrome de “eso-a-mi-no-me-afecta”, que en algunos se convierte en el “conmigo-no-va-la-cosa-soy-autónomo” o en un grado más avanzado de la enfermedad puede llegar a desembocar en conductas despectivas hacia los demás, conocidas como el “JODETE-eso-te-pasa-por-meterte-en-política”.
  • Síndrome del "falso rico": Hace unos años no tenías iPad, ni iPod, ni iPhone, ni Tablet, ni había tele en las máquinas del gimnasio, ni Wi-Fi en el móvil. De pequeño veraneabas en Salou y ahora viajas a Tailandia, a Laponia y a Costa Rica. Tu padre tiene un coche más grande y tus hermanas visten mejor que hace veinte años ¡sólo hay que ver los videoclips!. Todo eso sólo puede significar una cosa muy clara: Se vive mejor que antes, es más, TÚ vives mejor ¡serán otros los pobres desgraciaos que están en crisis! Está claro que tú has prosperado en la vida, gracias a tu esfuerzo claro, puesto que cobras menos, trabajas más y no te pagan las horas extra. El Euribor aprieta pero no ahoga y todavía puedes cambiar de movil cada seis meses, así que se puede decir que vives desahogado, eres un afortunado. Enhorabuena, seguro que las estrellas de la tele o los futbolistas de tu equipo se morirían de envidia si vieran el tren de vida que llevas.
  • Crisis de ansiedad consumista: Sus efectos se ven aliviados tras ir de shopping. Los vuelos low-cost y las webs de compras en grupo con vales de descuento también calman estas crisis, aunque no vayan al foco del problema.

Estos son los principales síntomas y, con respecto a la recuperación:

  • Se requiere de un periodo de reposo mental evitando al máximo la televisión y las emisoras de radio comerciales, esto además frenará los episodios de “ansiedad consumista”. 
  • Para frenar los posibles efectos de la “cortoplacitis aguda” viene bien que leas algunas de las cosas que cuelgan en el Facebook esos colegas pesaos que tienes y que van de concienciaos por la vida, y también que veas algún documental de esos que te recomiendan. 
  • Con respecto al síndrome del falso rico... tranquilo, la vida se encargará de reponerte de sus efectos con un tremendo tortazo que te vas a dar mientras escuchas como alguien frente a ti, con una inmensa sonrisa, pronuncia la palabra “CONFIANZA”
  • Por último, para tratar el síndrome del “eso-a-mi-no-me-afecta” siempre viene bien releer los conocidísimos versos que algunos atribuyen a Bertolt Brecht y otros al pastor luterano Martin Niemöller: 

«Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, 

 guardé silencio, porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi,
no había nadie más que pudiera protestar.»

Y recuerda que, más allá de nuestra toma de conciencia y de nuestras motivaciones, un cúmulo de individuos no conseguirán nada si no cooperan juntos. Y hay muchas cosas que merecen extender la mano al vecino y salir a luchar codo con codo. Los grandes momentos de la Historia se lograron en base a alianzas y no a competitividad.




jueves, 3 de mayo de 2012


EL DISCURSO DEL LORO
Por Don Serafín.

Hemos visto cómo banqueros y empresarios irresponsables han hundido sus empresas llevándose como recompensa jugosas indemnizaciones. Comprobamos día tras día cómo el Gobierno rescata con dinero público entidades bancarias y cajas para luego venderlas por 1 euro a otros entes privados, no sin que antes el Estado se asegure a los nuevos propietarios la compensación de pérdidas en el futuro. Por cada subasta de deuda del Tesoro que se realiza podemos corroborar cómo los bancos patrios compran deuda española al 5 o 6% con préstamos recibidos del BCE al 1%. Todos los días los telediarios se llenan de noticias de corrupción política y empresarial, altos cargos y componentes de la familia real están imputados e investigados. Vemos cómo los crímenes de los poderosos prescriben o se les indulta o no se les investiga. No hay gran empresa o fortuna que no opere con paraísos fiscales para evadir impuestos o que no se aproveche de leyes injustas hechas exclusivamente para ellos. Han gastado miles de millones de euros en tranvías, autopistas, aeropuertos, líneas de alta velocidad, museos, auditorios, EXPOs, etc. sin que muchas de estas obras millonarias hayan mejorado nuestro nivel de vida. Han arruinado el país.



Pero cuando toca hablar de la crisis, de sus causas y de sus soluciones ¿dónde quedan estos argumentos? Todos los conocemos pero en el discurso popular no caben, mientras que defendemos con vehemencia ideas precocinadas que interpretamos como la verdad más absoluta y cuya lógica está fuera de toda duda. Frases como: “el estado del bienestar es insostenible”, “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, “la deuda del Estado es insoportable”, “hay que reducir el déficit”, “la mayoría de los inmigrantes recibe ayudas del Estado”, etc.

Y además, cuando alguien bien informado, que ha estudiado el tema en cuestión, argumenta en contra de este discurso dominante corre el riesgo de encontrarse ante la frase más rotunda de todas, la que no puede rebatirse, la de “cada cual piensa como quiere, tú tienes tus ideas y yo las mías”.


Pues sí, qué le vamos a hacer, cada cual puede pensar como quiera, lo que no quita para que lo que pensemos sea la mayor de las estupideces.



Pero de todas esas “ideas”, ¿cuántas se pueden argumentar con datos objetivos o pruebas?

Es objetivo, puesto que está demostrado, todo lo que aparece en el primer párrafo, pero esas otras ideas ¿de dónde han salido? ¿por qué las repetimos y nos las creemos si no podemos demostrarlas?

Para contestar esto sólo hay que hacerse otra pregunta ¿quién sale beneficiado y quién perjudicado cuando la gente argumenta su pensamiento en los términos del segundo párrafo a que lo haga en los términos del primero? Fácil, el PODER se beneficia y el PUEBLO sale perjudicado.

¿A quién sino puede interesarle que se hable de la expropiación de REPSOL en lugar de lo injusto que es nuestro sistema fiscal? ¿A quién puede interesarle que se hable de lo mucho que cuestan la cantidad de medicinas que utilizan nuestros mayores para vivir en lugar de todo el dinero que ha costado el aeropuerto de Castellón?

Somos bombardeados continuamente por parte de los medios de comunicación con noticias que ni son causa ni solución a nuestros problemas, por no hablar de la cantidad de fútbol y de programas del corazón que consumimos. Nos dan en qué pensar mientras los jefes de las cadenas, de las radios y los periódicos siguen defraudando a Hacienda, formando burbujas inmobiliarias o promoviendo leyes que les favorecen.



Pero hay una solución señoras y señores que evitará que les engañen, no se preocupen. Y la solución es tan simple como efectiva… LEAN. Sí, lean. La mayor de la revoluciones es un pueblo formado, curioso, que no se conforma con lo que le dan mascado. Un pueblo crítico.

Lee libros y prensa, estudia a aquellos que opinan diferente a lo que piensas, ve películas y documentales, escucha música… en definitiva, APAGA LA TELE. Sal de ese letargo mental impuesto por los medios o si no todo esto pasará sin que nos demos cuenta, nuestra vida empeorará y no sabremos cómo ha sucedido, mientras que los poderosos seguirán ahí, en el mismo sitio, gobernándonos satisfechos con el engaño.



Me dirás que bastante tienes con tus problemas y que cuando llegas a casa después de trabajar sólo quieres relajarte. Pero resulta que tus problemas están causados por el paro, los precios, el euribor, los impuestos, la política… y no entender la causa de esos problemas no hará sino alimentar la frustración que da no saber por qué tienes un problema y no tener idea de cómo solucionarlo.

Conforme empeoren esos problemas, y la situación da señales de que va a ser así, dicha frustración se convertirá en rabia y la rabia exigirá un cambio y ese cambio, si no tiene un pueblo crítico detrás que lo dirija, se quedará en nada, el pueblo seguirá perdiendo y el poder ganando.

Así que desde aquí animo a estudiar, a comprender, a formarse a todo aquel que siente que algo no funciona y no sabe por qué. Puesto que si no es así, no seremos más que un simple rebaño y nos llevarán por donde quieran, ya sea al establo o al matadero. Una masa irracional y fácil de manipular, que limita la infinita capacidad del razonamiento humano a un discurso monocorde e irracional… al discurso del loro.


Piensa o duerme.

viernes, 27 de abril de 2012

¡Qué me lo quitan de las manos!

El Gobierno del PP está batiendo todos los records, superando expectativas, hasta ocupamos portadas en medios internacionales gracias a nuestra situación económica y social. En muchas manifestaciones he oído corear "Escucha Mariano, no llegas al verano", creo que ha tomado conciencia de ello y está legislando a velocidad absurda. Ahora me preocupa que sean los ciudadanos los que no lleguen al estío.


- Las promesas del PP


El PP afrontó las ultimas elecciones con la confianza y la soberbia del que se siente vencedor, y ya que una gran mayoría de sus votantes los apoyan religiosamente se limitaron a dejar caer al PSOE en vez de vendernos un programa inexistente. Por suerte para mí, algunas cosas sí que prometieron:

- No subir los impuestos ya que aumentaría el paro y la recesión, así como destruiría negativamente la economía de los ciudadanos, especialmente para las pymes y las clases medias. De hecho, pretende bajarlos, es vergonzoso pedirles más esfuerzo a los españoles.

- Reducir el paro

- Austeridad SIN recortes (no os riáis joder, que es en serio)

- No implantar el copago (REpago) sanitario

- Mejorar la educación "clave de una sociedad de oportunidades"

- Garantizar la sociedad del bienestar y protección social




- Entonces, ¿qué están haciendo?


Sencillo, están vendiendo España.

Todas las medidas que han tomado en esta última legislatura se enfocan de manera más o menos directa en la privatización de sectores públicos y el aumento de los derechos de las grandes empresas en detrimento de los trabajadores.

Primero recortan en el sector público, ya de por sí maltratado, para reducir su eficacia y eficiencia: empeorar el nivel de educación, reducir la obligatoria, reducir el número de profesores y médicos, aumentar las listas de espera, aumentar el precio del medicamento y de las matrículas universitarias, reducir el número de carreras.... En definitiva, crear un sistema público paupérrimo para sembrar en la gente la idea (que será real) de que no funciona, para empujarles a recurrir al sector privado.

Nadie se acordará de que el sector público funciona mal porque lo han bombardeado con recortes, creerán que es un mal inherente al sistema y aplaudirán su desmantelamiento final en favor del sector privado.


¿Y para qué desmantelar el sector público? para que las fortunas privadas ganen más dinero. Dentro de poco tendremos que adquirir un seguro sanitario, pagar una educación privada, hacernos un plan de pensiones, dependeremos de los créditos bancarios para subsistir... Todos sabemos quien va a vendernos todo esto al precio que le de la gana. Estamos vendiendo un país a manos privadas, para que hagan y deshagan a su antojo. Les importa un bledo el paro, el estado de bienestar, las agencias de rating o Europa. Sólo buscan la manera de apretar lo máximo posible sin ahogar para exprimir hasta el último euro de nuestro exangüe país.


¿Cómo evitan que sus propios votantes les ahorquen en higueras? como siempre, con medidas sociales para la caverna. Las únicas medidas que recuerdo tomar al PP que no fueran recortes y privatizaciones fueron de cara al aborto, el matrimonio homosexual, el recorte de derechos civiles, el apoyo a la Iglesia, el patriotismo marrullero...



Aun con todo, y a pesar del apoyo de los medios de comunicación, las voces en contra no han parado de alzarse. Llevamos una media de 2 o 3 movilizaciones por semana para luchar contra esta estrategia de campo quemado. Así que al Gobierno no le ha quedado otro remedio que reforzar un Estado policial en donde se aplican detenciones ilegales, palizas indiscriminadas, listas negras, endurecimiento del código penal por encima de los derechos más fundamentales, persecución de la militancia política...

Pero NO NOS VAMOS A RENDIR, seguiremos luchando y participando en todas las movilizaciones de nuestro entorno, seguiremos dando la chapa a compañeros de trabajo y familiares, seguiremos informándonos y adoptando una posición crítica con el Gobierno.

Y para terminar os dejo con un extracto de un libro imprescindible, más en estos tiempos que corren:



"No quería saber cómo se hacen las cosas, sino porqué. Esto puede resultar embarazoso. Uno empieza con los porqués y termina siendo realmente un desgraciado. [...] Por suerte, gente rara como ella aparece pocas veces. Los curamos casi siempre en estado larval. No es posible construir una casa sin clavos ni maderas. Si no quieres que se construya una casa, esconde los clavos y la madera. Si no quieres que un hombre sea políticamente desgraciado, no lo preocupes mostrándole dos aspectos de una misma cuestión. Muéstrale uno. Que olvide que existe la guerra. Es preferible que un gobierno sea ineficiente, autoritario y aficionado a los impuestos, a que la gente se preocupe por esas cosas. Que la gente intervenga en concursos donde haya que recordar las palabras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de los Estados, o cuanto maíz cosechó Iowa el último año. Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga pero se creerán inteligentes. Les parecerá que están pensando, tendrán una sensación de movimiento sin moverse. Y serán felices, pues los hechos de esa especie no cambian. No les des materias resbaladizas, como filosofía o psicología, que engendran hombres melancólicos. El que pueda instalar en su casa una pared de TV, y hoy está al alcance de cualquiera, es más feliz que aquel que pretende medir el universo, o reducirlo a una ecuación. Las medidas y las ecuaciones cuando se refieren al universo dan al hombre una sensación de inferioridad y soledad" 

(Fahrenheit 451 - Ray Bradbury)


lunes, 23 de abril de 2012

¿Cómo sabrás si el fin de una civilización está cerca?


 (Parte I:  La crisis de valores)

  • Cuando quemar un cajero automático se convierte en algo más grave que quemar un inmenso bosque centenario.

    ( Muy torpe tiene que ser tu abogad@ para que no consiga librarte de la cárcel en el segundo caso alegando trastornos psicológicos o enfermedad mental; pero en el primer caso no te libra nadie de que te apliquen la Ley Antiterrorista y te acusen de atentado y pertenencia a banda armada)

  • Cuando las fuerzas de seguridad del Estado ya no sirven para proteger a la ciudadanía sino para defender la propiedad privada de las oligarquías.




  • Cuando hacer una chapucilla en B porque no puedes mantener a tu familia con un subsidio de 400 euros es más grave que defraudar cientos de millones a Hacienda a través de paraísos fiscales.

    (A veces no hace falta ni trabajar en negro para ser un defraudador, seguro que alguna vez os ha pasado o habéis conocido a alguien que ha traspapelado algún recibo con datos fiscales, o se ha liado con el programa PADRE o los del banco se han olvidado de meter algún dato mientras hacían la Declaración de la Renta, etc. En ese caso sabréis que aunque la cantidad defraudada sea de 3 € y aunque todo sea fruto de la torpeza el multazo que te cae por “defraudar” te lo comes sí o sí y encima se te queda mal cuerpo y cae sobre tu conciencia el hecho de que HAS DEFRAUDADO A HACIENDA, QUE SOMOS TODOS, sí sólo 3 euros, pero has defraudado.
    Con respecto al segundo caso ya habréis leído muchas noticias sobre la “amnistía fiscal” que prepara el gobierno para premiar a todos aquellos que llevan años desviando su dinero a Paraísos Fiscales para no pagar impuestos, pero para que veáis que la cosa va en serio y que no se cortan un pelo aquí tenéis una muestra: http://www.amnistiafiscal.es/ )


  • Cuando las algaradas provocadas por celebraciones deportivas se aplauden desde el gobierno y los medios aunque sean violentas y destrocen el patrimonio urbano; y mientras, se persigue como a terroristas a cualquiera que se siente en el suelo pacíficamente a luchar por los derechos de todos. Aquí un vídeo comparativo.

  • Cuando a las personas que llevan más de 20 años advirtiendo con argumentos firmes de que esto iba a pasar se las ha estado tratando como locos o como utópicos. Que nadie se sorprenda porque hace 15 años ya andábamos haciendo chistes de esto.


  • Cuando ves como la gente enchufa la televisión y después de varios minutos zappeando dice "menuda mierda, no echan nada", y acto seguido se sienta en el sofá y permanece frente a ésta durante varias horas hipnotizado.



  • Cuando al ir andando por la calle la frase qué más escuchas tras la palabra crisis es esa de “no hay más remedio, habrá que hacer lo que haya que hacer”. Todos repiten las mismas consignas, con el mismo tono de voz, ojos lánguidos y mirada perdida en el infinito, como si les hubieran devorado el cerebro. A veces tengo la sensación de que el Apocalipsis Zombie ha comenzado.

    (Continuará)

jueves, 19 de abril de 2012


El Gobierno que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina.
Por Don Serafín.

A finales de la semana pasada prendió la mecha. Cristina Fernández de Kirchner anunciaba la posibilidad de nacionalizar el 51% de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales, empresa petrolífera inicialmente de propiedad pública del Gobierno Argentino, más tarde privatizada y en propiedad de REPSOL).

Con el anuncio definitivo y su posterior aprobación en la Cámara de los Diputados de la Nación Argentina todo explotó y una gran nube de humo se cernió sobre todos nosotros no dejándonos ver nada más con excepción de las declaraciones de Mourinho sobre el Bayer de Munich - Real Madrid.

Y es que nuestros medios de comunicación alentados por el furioso clamor de venganza de un Gobierno Español imbuido en el más puro de los patriotismos se han encargado de imponer el pensamiento único en nuestras mentes: REPSOL ES ESPAÑA Y ARGENTINA NOS LA HA QUITADO.

Pues ni REPSOL es España ni nos la han quitado, porque desde su privatización nunca ha sido nuestra. Para explicar esta tesis que contradice a todo tertuliano radiotelevisivo vivo explicaré la historia de REPSOL-YPF.

Érase una vez en Argentina una dictadura militar asesina y corrupta que arruinó el país hasta tal punto que ni la misma dictadura pudo sobrevivir. En sustitución a esta comenzó una democracia protagonizada por una serie de políticos que, como dignos herederos del régimen anterior, eran coruptosamásnopoder. Tal nivel de sinvergüenzonerío, junto a la inestimable asesoría del FMI y del Banco Mundial, hizo que el país quebrase no sin antes privatizar absolutamente todo lo privatizable. Entre esas privatizaciones estuvo la de YPF, una empresa de vital importancia para el país que se vendió a precio de saldo a REPSOL.
Vean.

Años más tarde Argentina salía de la crisis, se convirtió en un país que emergía con fuerza y decidió recuperar parte de lo que otros vendieron en acuerdos claramente desfavorables para el pueblo de forma que apoyándose en una ley que toda democracia moderna tiene (básicamente “todo aquello que es de interés general puede ser expropiado”) decidió expropiar la parte de YPF necesaria para obtener el control de la empresa.
Cierto es que en este cuento no aparece la influencia de los intereses norteamericanos ni la de Hugo Chávez (también llamado Satán por estas tierras) ni tampoco nombro que la gran oligarquía de Argentina sale muy beneficiada de la situación pero en resumen es algo así.

La verdad es que no me interesa comentar este tema.

Me interesa más cómo un Gobierno “que sabe lo que hay que hacer” se pega varios meses discurriendo unos presupuestos generales del estado para cumplir con no se qué objetivo de déficit quesinolocumplimosesunacosamumalaynosvamosalaruina y al día siguiente lo enmiendan y añaden un recorte de 10.000.000.000 euros. No sólo eso sino que dicho recorte atañe a la Educación y a la Sanidad.



Es como si vas a comer al Bulli y cuando tienes el solomillo delante de ti sale Ferrán Adriá, te quita el plato y se lo vuelve a llevar a la cocina porque le falta un toque de sal.

Dicho esto el ministro de hacienda debería ser destituido ipso facto. ¿Pero cómo es que no estamos clamando al cielo por semejante incompetencia? Pues porque el Gobierno ha encontrado la cortina de humo perfecta… EL PATRIOTISMO.

Y aquí estamos, la plebe, discutiendo indignados en los bares cómo esos malditos argentinos se han atrevido a tocar una empresa privada de propiedad en un 12% de La Caixa y en un 10% de Sacyr Vallehermoso mientras que el resto del capital es de propiedad extranjera. ¡Cómo clamamos los que no tenemos acciones y pagamos la gasolina más cara día tras día por algo que no será nuestro!, PERO ES ESPAÑOL.

A mi juicio la discusión sobre el tema no es si esto es justo o no, ni las inversiones o desinversiones de la petrolera o la corrupción de uno u otro Gobierno. La discusión es que Argentina, ante una situación muy parecida a la que estamos viviendo nosotros, ha tardado muchos años en recuperarse y nosotros estamos tomando la misma senda que a ellos les llevó a la debacle. La discusión es por qué empresas privadas manejan recursos que afectan al bienestar o malestar de todos los ciudadanos. La discusión es por qué nuestro Gobierno es tan cobarde como para no explicar las medidas que toma a la ciudadanía.

Así que si hueles a gasolina y estás viendo el humo debes saber que es la Educación y la Sanidad las que se queman y, sin ir más lejos, puede que estés ardiendo tú mismo.



Lucha o arde.