La historia de España que no te contaron en la escuela ni en las miniseries de la tele.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
Aquellos maravillosos años.
Por Don
Serafín.
Siempre me gustó esa serie, por la canción, por
Winnie y por el título. Un título que nos recuerda que cualquier tiempo pasado
fue mejor.
Llevamos ya unos cuantos años de crisis y parece
que no se acaba nunca. Lejos quedan los buenos tiempos en los que vivíamos en
la abundancia, cobrando mucho, gastando más y trabajando más bien poco… ¿os
acordáis?
Aquellos tiempos donde los bancos eran nuestros
amigos, nos lo dieron todo a cambio de nada, para acabar traicionando la
confianza dada poco tiempo más tarde a base de impagos… ¿os acordáis?
Maravillosos tiempos, cuando los políticos se
desvivían por colmar todos nuestros deseos. Cuando los ciudadanos, avariciosos
e insaciables, pedían museos, centros de interpretación, estatuas, puentes,
aeropuertos, autovías y estaciones de AVE, para luego no utilizarlos
haciéndolos económicamente inviables… ¿os acordáis?
Años en los que los medios de los que disponía el
sistema de educación eran tales que, de no ser por la vagancia e ineptitud de
los profesores, podríamos haber sido líderes en conocimiento. Por no hablar de
las ingentes inversiones en I+D, perdidas por esos investigadores cortos de
miras que preferían huir al extranjero para hacerse los interesantes… ¿os acordáis?
Había inmigrantes por doquier, y todos ellos, con
solo entrar a un ayuntamiento, una oficina del INEM, de la seguridad social o
cualquier otro organismo público recibían grandes cantidades de dinero en
metálico y ¡vivían como reyes sin trabajar!... ¿os acordáis?
Antes había enfermos, y se les curaba sin ningún
tipo de diferenciación, sin diferenciar entre inmigrantes enfermos, ancianos
enfermos, parados enfermos o ricos enfermos, lo que hacía del sistema
totalmente inviable desde el punto de vista económico y, por tanto, moral…
¿os acordáis?
Pues yo no me acuerdo. Decididamente no, no me
acuerdo.
Recuerdo como la economía crecía imparable mientras
mi salario seguía imperturbable o simplemente descendía, recuerdo cómo subían
mis impuestos mientras se los bajaban a las grandes fortunas, recuerdo al Rey
en su yate o yéndose de caza, recuerdo cómo eliminaban mis derechos laborales y
la furia con la que se atacaba a los que los defendían, recuerdo a gente que
vivía en condiciones miserables, recuerdo los record de beneficios de las
grandes empresas, recuerdo a obispos inmorales dando clases de rectitud, recuerdo
a esos gobernantes que nos mentían y nos robaban, recuerdo los muertos en las
cunetas, recuerdo la impunidad del rico ante una justicia que machacaba sin
piedad al pobre, recuerdo a los mismos ricos de toda la vida, recuerdo fútbol,
mucho fútbol, y programas del corazón, recuerdo la manipulación en los medios
de comunicación… Recuerdo lo mismo que veo ahora como si el pasado se tornase
en presente y al revés.
Cierto que antes las cosas no estaban tan mal como
ahora, que el recorte no avanzaba al trepidante ritmo del viernes en viernes,
que existía la sensación irracional de que todo iba bien. Pero si lo miramos con
perspectiva, si analizamos razonadamente las grandes decisiones políticas, o
los indicadores económicos que realmente nos afectan, la conclusión es sencilla:
los trabajadores (por cuenta propia o ajena) han perdido bienestar mientras que
los grandes capitales, controlados por los de siempre, han crecido
descontroladamente.
Hacen un ruido ensordecedor: crisis, crisis,
crisis, prima de riesgo, crisis, los mercados, el déficit, crisis, la Merkel,
la deuda, Grecia… pero si eliminamos ese ruido superficial escucharemos lo
mismo de siempre, el mismo sonido de una batalla que intentan ocultar, que
nunca terminó, que cada vez es más cruel y que estamos perdiendo. Esto es lucha
de clases.
Son tiempos difíciles. Históricamente la decadencia
de un sistema o de un imperio siempre ha sido traumática y dolorosa. Pero la
decadencia no significa más que el amanecer de algo nuevo. En nuestra mano está
que el nuevo orden que está por nacer sea mejor para todos del que es ahora o
más cruel si cabe. Dependerá de hacia qué lado se decante la victoria.
Lee, piensa, organízate y lucha.
viernes, 31 de agosto de 2012
Poema de la clase media
Cuando fueron a por los funcionarios,
no protesté porque son unos privilegiados
(que no quieren trabajar)
no protesté porque son unos privilegiados
(que no quieren trabajar)
Cuando fueron a por los pensionistas
no dije nada porque gastan demasiado en medicinas
(y no trabajan)
no dije nada porque gastan demasiado en medicinas
(y no trabajan)
Luego fueron a por los sindicalistas
pero no me importó porque son unos sinvergüenzas
(que no quieren trabajar)
pero no me importó porque son unos sinvergüenzas
(que no quieren trabajar)
Después fueron a por los parados
pero no dije nada porque son unos vagos
(que no quieren trabajar)
pero no dije nada porque son unos vagos
(que no quieren trabajar)
Cuando fueron a por los inmigrantes
no me importó porque saturan la seguridad social
(y nos quitan el trabajo)
no me importó porque saturan la seguridad social
(y nos quitan el trabajo)
Ahora vienen a por mí
y ya no hay nadie que me ayude
(¡yo, que trabajo más que nadie!)
y ya no hay nadie que me ayude
(¡yo, que trabajo más que nadie!)
domingo, 5 de agosto de 2012
Análisis coyuntura electoral tras 7 meses de Gobierno del PP
Javier Gimeno
Después de los primeros siete
meses de gobierno del Partido Popular, se han publicado tres encuestas en el
plazo de una semana que indican un radical cambio en la intención de voto de
los ciudadanos, a unos niveles que jamás se había producido antes en España y
que recuerdan mucho el escenario griego.
Las encuestas han sido realizadas
por Sigma Dos (publicada por El Mundo), Demoscopia (publicada por El País) y
Celeste Tel. Celeste Tel y Sigma Dos son las más parecidas entre sí, habiendo
alguna diferencia importante con respecto a Demoscopia, apuntando en todo caso
las tres encuestas la misma tendencia. Me referiré a la estimación de voto
media concedida por estas tres empresas a cada uno de los cuatro principales
partidos de ámbito estatal. La evolución experimentada, por tanto, se refiere a
dicha media con respecto a los resultados de las elecciones del 20 de Noviembre
de 2011.
PP
|
PSOE
|
IU
|
UPYD
|
|
Elecciones
|
44,6
|
28,7
|
6,9
|
4,7
|
El Mundo
|
35,8
|
29,6
|
11,7
|
7,8
|
El País
|
30,0
|
24,7
|
12,3
|
9,9
|
Celeste Tel
|
34,2
|
29,5
|
10,7
|
8,7
|
Media
|
33,3
|
27,9
|
11,6
|
8,8
|
Evolución (%)
|
-25,3%
|
-2,7%
|
+67,6%
|
+87,2%
|
En primer lugar, lo que sin duda
más llama la atención es el desplome del Partido Popular en intención de voto,
con un descenso medio del 25,3%, lo que equivale a perder más de 11 puntos en
sólo 7 meses, algo nunca vista hasta ahora. Sin duda, el desgaste de las
políticas de ajuste está siendo muy fuerte y es muy aventurado saber hasta
dónde puede llegar, sobre todo si tenemos en cuenta que es más que probable que
el Gobierno siga aprobando nuevos ajustes y que la evolución de la economía en
los próximos meses no mejore.
Lo cierto es que en este contexto
económico y político no resulta posible calcular cuál puede ser el suelto del
PP. En condiciones normales, sería complicado que un partido con un electorado
tan fiel como el del PP bajase de un 30-35%, pero a día de hoy nada es más
complicado que predecir lo que puede pasar.
Los votantes desencantados con el
Partido Popular parece ser que se orientan en dos direcciones: la abstención o
voto en blanco y el voto por UPYD, no recogiendo el PSOE votos. De esta manera,
la histórica transferencia de voto oscilante entre el PP y el PSOE parece
romperse a favor de otras opciones políticas.
En cuanto al PSOE, con una
estimación media del 27,9%, tendría una evolución del -2,7% respecto a las
últimas elecciones. De alguna manera, viendo los resultados electores
publicados desde entonces hasta la fecha, parece ser que el PSOE pagó en la
última cita electoral el coste del Gobierno de Zapatero, y aunque ha podido
perder algo desde entonces, oscilaría entre un suelo del 25% y un techo del
30%. No parece a priori que por muy mala oposición que haga bajase del 25% ya
que el desgaste ahora lo está sufriendo el PP, de la misma manera que por muy
buena oposición que hiciese, en los próximos meses todavía estará muy presente
el recuerdo de Zapatero por lo que no parece que fuese a superar el 30%. Podría
producirse una excepción, y es que España fuera rescatada y se formase un
gobierno con el apoyo del PP y PSOE, con el fin de tener respaldo suficiente
para nuevas políticas de ajuste. En este caso, la sombra del PASOK griego (que
pasó en 3 años del 44% al 12%) sería muy alargada y el PSOE podría desplomarse
en intención de voto a favor de opciones políticas a la izquierda.
Izquierda Unida vería
incrementada su intención de voto en un 67,6% alcanzando una intención media de
voto del 11,6%, cifra nunca alcanzada en la historia de esta formación. IU recoge sin duda votos del PSOE y muy especialmente
tiene un electorado muy movilizado puesto que se nutre de las grandes protestas
sociales y sindicales que se están produciendo contra el gobierno del PP.
Aunque siempre es difícil
establecer una estimación fiable para un partido minoritario, especialmente en
encuestas con una muestra de mil personas, la estimación media parece bastante
coherente con el clima social actual. Ahora bien, hacer estimaciones sobre
techo o suelo de IU es muy difícil. En un contexto de gobierno de concentración
nacional, es factible pensar en un derrumbamiento del PSOE y un sorpasso de IU “a la griega”,
convirtiéndose en la Syriza española. Pero de no producirse esta situación,
ahora mismo resultaría difícil una subida de esta formación por encima del 15%.
Por último, está Unión Progreso y
Democracia, el partido más joven pero que se está haciendo rápidamente un hueco
en el panorama político español. Su subida es la más fuerte (+87,2%, es decir,
que casi duplica su anterior resultado electoral) y sobre todo es la que recoge
más votos del principal perjudicado de los recortes, el partido del gobierno.
Si el PP sigue gobernando en solitario y realizando ajustes tan agresivos, no
es de extrañar que sea UPYD quien siga recogiendo a muchos de sus votantes,
estando por tanto complicado establecer un techo para esta formación. Ahora
bien, el hecho de ser un partido ubicado en el centro o centro-derecha hace que
esté relativamente ajeno a las protestas sociales y que por tanto si se produce
una radicalización hacia la izquierda del electorado y se generaliza el
cuestionamiento a las políticas neoliberales, sea IU la que tiene mucha mayor
probabilidad de ganar nuevos votantes. UPYD parece más atractiva para el
votante conservador desencantado con el PP pero que no desea salirse, en lo
básico al menos, de la política económica que impone la UE. Además, su crítica
hacía los privilegios de la clase política y hacia los nacionalismos también la
hacen una opción atractiva para este perfil de votante.
Por tanto, tenemos un escenario
electoral que sólo 7 meses después de las últimas elecciones ha cambiado
profundamente y sobre el que se abren muy diferentes opciones, que seguramente
dependerán más de factores económicos que políticos. La posibilidad de un
rescate, de un gobierno tecnocrático apoyado por los dos grandes partidos, el
empeoramiento de la situación económico y la intensificación de la protesta
social son factores que incidirán en la evolución de la estimación de voto en
los próximos meses. Eso sí, salvo adelanto electoral, las próximas elecciones
están todavía demasiado lejos como para aventurarse a hacer ninguna predicción
al respecto.
jueves, 2 de agosto de 2012
CAMINO DE UN 30% DE TASA DE PARO
Javier Gimeno
La Encuesta de Población Activa
(EPA) del 2º Trimestre ha ofrecido una tasa de paro del 24,6%, ligeramente
superior a la del trimestre anterior, a pesar de que el 2º trimestre suele ser
positivo para el desempleo puesto que se inician las contrataciones estivales.
Esta semana, además del dato de
la EPA, tanto el Gobierno Central como el FMI han actualizado (para peor) sus
previsiones de PIB y tasa de paro para los años 2012 y 2013. El Gobierno estima
que el PIB caerá este 2012 el 1,5% (el FMI estima una caída del 1,7%) y en 2013
lo hará en un 0,5% (la caída que estima el FMI para 2013 es del 1,2%). En
cuanto a la tasa de paro, la previsión del Gobierno para 2012 es del 24,6%
(24,9% según el FMI) y para 2013 del 24,3% (24,7% según el FMI).
Es decir, que tanto Gobierno como
FMI estiman que el PIB caerá de manera muy considerable durante 2012 y 2013
pero según ellos este importante decrecimiento no supondrá destrucción de
empleo, ya que la estimación de tasa de paro para 2012 y 2013 es la que
actualmente ya tenemos.
Llama de manera poderosa la
atención que estas dos instituciones consideren que la economía española sea
capaz de no destruir empleo en pleno recesión, cuando es bien sabido que
nuestra estructura productiva está basada en actividades intensivas en mano de
obra, lo que hace que la población ocupada sea muy sensible a las oscilaciones
del PIB. Por este motivo, en períodos de expansión somos el país europeo que
más empleo creamos y en períodos de recesión el que más destruimos. Es más, los
estudiosos del mercado laboral español siempre han dicho que para que en España
se crease empleo necesitaba que su PIB creciera más del 2% anual, destruyéndose
empleo por debajo de esta cifra (incluso habiendo crecimiento positivo).
Ciertamente los años de crisis
económica han sido muy particulares en cuanto a la relación del PIB y el paro.
El primer año de recesión fue el más duro para el empleo, en buena parte porque
afectó sobre todo a actividades muy intensivas en mano de obra (como la
construcción) y a trabajadores altamente “flexibles” (los temporales). En 2008,
el PIB cayó un 1,4% mientras que la tasa de paro se incrementó en un 61,7%. En
2009, la caída anual del PIB fue del 3,1% y el incremento del paro del 35,4%. El
PIB en 2010 creció en un 0,7%, y aún así el paro también lo hizo en un 8%. Lo
mismo sucedió en 2011, cuando el PIB creció en un 0,3% y el paro lo hizo en un
12,4%.
Desde 2008 hasta 2011 el paro no
ha dejado de crecer en términos interanuales, siendo el crecimiento mucho más
fuerte en los dos primeros años, que coincide también con los años en los que
hubo recesión. Pero incluso en 2010 y 2011, con leves subidas del PIB, se
siguió destruyendo empleo. Por ello, ¿cómo es posible que tanto gobierno como
FMI consideren que en 2012 y 2013 va a decrecer el PIB pero sin embargo no va a
aumentar el paro?
Desgraciadamente, teniendo en
cuenta el comportamiento histórico del mercado laboral español en relación al
crecimiento económico, no parece que estas dos instituciones vayan a acertar.
Este segundo trimestre ha cerrado con una tasa de paro del 24,6%, y según el
gobierno y el FMI el cuatro trimestre se cerrará con una tasa de paro entre el
24,5% y el 25%. El tercer trimestre debería de bajar algo la tasa de paro, pero
teniendo en cuenta las previsiones macroeconómicas, en caso de hacerlo no
parece que lo vaya a hacer mucho. Sin embargo, el cuarto trimestre se puede
esperar que sea terrible para el desempleo y que muy posiblemente la tasa de
paro de España entonces supere el 25%, no siendo descartable una cifra cercana
al 26%.
Pero lo que ya resulta del todo
difícil de entender es el comportamiento del paro estimado para 2013. De
cumplirse las previsiones macroeconómicas, el incremento de la tasa de paro
podría oscilar entre un 10 y un 20%. Estando en torno al 25-26% en el cuarto
trimestre del 2012, el cuarto trimestre de 2013 se podría cerrar con una tasa
de paro de entre el 28 y el 30%.
Con un plan de ajustes muy fuerte recién aprobado y seguramente alguno más por venir como consecuencia del
inminente rescate, no parece que 2013 pueda cerrar con una tasa de paro cercana
a la actual (en torno al 24% o 25%), siendo más que previsible que el próximo
año se cierre con una tasa de paro cercana al 30% (en torno a 6 millones y
medio de desempleados).
jueves, 21 de junio de 2012
POR FIN UNA BUENA NOTICIA.
Por Don Serafín.
Ayer diversos medios internacionales (The Daily Telegraph, The
Guardian, Financial Times, etc.) anunciaban en unos términos u otros que en el
G-20 se está gestando un rescate a Italia y a España de 700.000 millones de
euros, ahí es nada. Un puñetazo encima de la mesa que acabará con la crisis de
una vez por todas.
Y acabará con la crisis porque según las informaciones ese
dineral no se va a emplear en un rescate al uso, como en Grecia, Portugal o
Irlanda (en el que se presta el dinero a cambio de unas condiciones de
reducción del déficit que acaban por destruir el Estado, ahogan a la ciudadanía
y provocan una espiral imparable de aumento de la deuda), sino que se va a
emplear en comprar deuda pública de estos dos países a largo plazo para que
bajen los intereses de nuestra deuda y para tener financiación de sobra los
próximos años.
La compra de deuda no tiene letra pequeña, no hay
condiciones extraordinarias. Tú compras el título de deuda y yo te devolveré el
capital más los intereses.
Así que nuestro Gobierno tendrá por fin la tranquilidad de
poder gobernar sin estar presionado por la prima de riesgo, sin estar pendiente
de una calificación u otra, sin hacer caso de las previsiones agoreras de un
banco o de un fondo de inversión, sin estar a remolque de los dichosos
mercados.
Habrá dinero de sobra para cubrir el agujero que la crisis
inmobiliaria dejó en nuestros bancos de forma que se reestablecerá el crédito y
se podrá reformar el sistema financiero con tranquilidad para evitar que
vuelvan a producirse abusos como el de las preferentes o los de las salidas a
bolsa de Bankia y Banca Cívica, se podrá reformar la ley hipotecaria y
establecer la dación en pago. Además, bajará por fin el precio de la vivienda.
Sí, estas decisiones provocarán inestabilidad. Pero qué
más nos da la inestabilidad en los mercados si no tendremos que acudir a ellos
para financiarnos.
Nuestros ministros de industria y de economía podrán crear
un plan industrial de futuro para el país aprovechando nuestros grandes puntos
fuertes. Somos muy buenos en investigación farmacéutica, en energías
renovables, en obra civil, en telecomunicaciones, en videojuegos, etc. Tenemos
el tercer idioma que más gente habla del mundo, ¿os imagináis las posibilidad
que esto da a la industria del cine, musical o editorial?
El de Hacienda podrá reformar la legislación tributaria
para hacerla más justa sin tener el fantasma detrás de “si le subes los
impuestos a los ricos se llevarán el dinero a otra parte”.
Se podrá reformar el Estado, quitando lo que no haga falta
como el Senado o las Diputaciones Provinciales, y erradicar la corrupción.
Podremos generar condiciones para devolver esa deuda y
volver a crecer.
Dejaremos de atender a la inmediatez, al cortoplacismo,
para poder construir el futuro.
Una cosa es cierta, no hay que negar las evidencias, el
capitalismo nos ha metido varios goles con esta crisis: nos jubilamos más
tarde, tenemos menos derechos laborales, la sanidad y educación públicas se han
menoscabado, etc.
Pero los mercados aprietan pero no ahogan, plantearán otro
ataque para más adelante, pero ahora nos dejará respirar un poco. Se han dado
cuenta de que si seguimos esta deriva el sistema quebrará y ellos irán detrás
de nosotros. Pueden apretar a Grecia, a Irlanda o a Portugal. Sus quiebras se
pueden asumir, pero Italia y España son demasiado grandes. El terremoto que
provocaríamos sería catastrófico.
El capitalismo no es tonto.
¡Espera!... ¿el capitalismo piensa?
Pues no, señores, no piensa. El capitalismo es voraz hasta
el extremo. En su naturaleza está la de comerse a sí mismo si es necesario. El
capitalismo es un lobo que mata cien ovejas aunque solo pueda comerse una. El
capitalismo no sabe si aprieta mucho o poco, solo sabe que tiene que apretar
cada vez más.
Los mercados son un pequeño porcentaje de la población que
está muy organizado, que defiende sus intereses, que está sacando una buena
tajada de todo esto y que, aunque todo explote, seguirá organizado y
beneficiándose.
Y hasta que la mayor parte de la población no se organice
para defender sus intereses no podrá enfrentarse a esos pocos.
Porque esta crisis no se va a acabar hasta que los lobos
no acaben con el rebaño o el rebaño con los lobos.
Vuelvan al origen, a la esencia, a la raíz. Déjense de
primas y de déficits.
¡ESTO ES LUCHA DE CLASES!... y vamos perdiendo.
P.D.: Para terminar, una bonita escena de la naturaleza.
P.D.: Para terminar, una bonita escena de la naturaleza.
lunes, 18 de junio de 2012
Cosas que me contó mi padre
Leyendo “La CIA y la refundación del PSOE”, extracto del
libro “la CIA en España” de Alfredo Grimaldos, he recordado algo que me contó
mi padre. Una de esas historias que la gente responsable y de orden se
apresuraría a calificar de conspiranoia, pero que releyendo este libro, siento
la obligación de que dicha historia no quede en el olvido.
Este capítulo que enlazo explica los tempranos esfuerzos de
la CIA en cocinar una democracia en tupper-ware ya desde los años sesenta,
preparada para sacarla de la nevera a la muerte de Franco y servirla a los
españoles antes de que estos puedan elegir por si mismos el menú. Es la
planificación temprana de una democracia liberal en la cual dos partidos, uno
conservador y otro socialdemócrata, se turnan en el poder sin poner en cuestión
el sistema económico y la correlación de fuerzas internacional; operación que
había de realizarse inventando un partido socialista que neutralizara al
Partido Comunista de España como fuerza hegemónica entre las clases populares,
en aquel tiempo la principal organización de resistencia al régimen fascista.
Con la decisiva colaboración de la socialdemocracia alemana los nuevos
socialistas cooptados se apropiaron de las históricas siglas del PSOE para
fabricar ese partido socialdemócrata, esa cara amable del régimen que fuera
referente para las izquierdas sin poner en duda al régimen.
Como todos sabemos, la operación tuvo éxito.
Pues bien. La historia que me contó mi padre, militante de
la CNT durante la transición, se la contó a su vez el protagonista de dicha
historia, en el contexto de los debates internos que tuvo la CNT acerca de aceptar o no las elecciones sindicales (debate que acabó con la escisión de lo que hoy es la CGT). Este protagonista, Enrique, era un viejo militante de la CNT que
luchó en la guerra civil, después luchó contra los nazis en el norte de Africa, volvió a
España, padeció represión tras la guerra y siguió siendo militante del
sindicato anarcosindicalista en la clandestinidad durante la dictadura,
teniendo cierta responsabilidad en la organización del mismo.
Enrique era un hombre discreto y ya bastante viejo en la
segunda mitad de los años 70, momento en que le habló a mi padre del día en el
que al salir de trabajar, a mediados de los años sesenta, fue abordado por unos
secretas que le invitaron a marchar a Madrid. Los funcionarios del régimen
fascista no se molestaron en intimidarlo demasiado y tuvieron una actitud
cordial con Enrique. Estos tipos le dijeron que sabían que era de la CNT y que
querían hablar con él. De poco sirvieron los desesperados intentos de Enrique por
hacerse el sueco: ellos sabían perfectamente quien era, de donde venía y con
quien se había reunido. Lo tranquilizaron y le dijeron que sólo lo iban a
llevar a una reunión en Madrid, que no se preocupara.
Enrique contó que lo llevaron a algún edificio oficial que
él desconocía y que allí se encontró con dos hombres. Uno que parecía que
estaba un poco como él y un conocido personaje del régimen franquista que no
sabemos quién es; el otro hombre era de la UGT e hilando esta historia con el
capítulo de Grimaldos, parece obvio señalar toda la operación estaba siendo
orquestada por el SECED, los servicios de inteligencia franquistas, antecesor
del CESID, hoy CNI. Tal vez incluso fuera uno de los hombres que se mencionan
con nombres y apellidos en el libro.
El personaje franquista vino a decir esto aproximadamente:
“Señores, un día Franco se va a morir y tenemos que preparar
la llegada de la democracia a España. Para cuando llegue ese día, tenemos que
estar preparados. Todos los que estamos en esta mesa tenemos un enemigo común: los
comunistas y Comisiones Obreras.”
El tipo propuso que ellos –el régimen- les conseguirían toda
la financiación necesaria tanto a UGT como a CNT, toda la promoción mediática y
la construcción de líderes carismáticos; se comprometieron a no perseguir a sus
militantes clandestinos y a que estos fueran puestos en libertad en cuanto
fueran detenidos. Todo ese apoyo serviría para que UGT robara afiliados a CCOO
por la derecha y CNT por su izquierda. Sólo tenían que aceptar y su sitio en la
nueva democracia estaría asegurado. La CNT sólo tendría que moderar su discurso
y aceptar las elecciones sindicales, elecciones donde se garantizaba su
presencia gracias al apoyo del régimen.
No sabemos qué dijo el de UGT o si dijo algo. Enrique no lo
supo. Sólo sabemos que Enrique dijo que la CNT era una organización asamblearia
y que él no podía ni quería tomar ninguna decisión por el sindicato. Tras ello,
siempre de buen rollo, mandaron a Enrique de vuelta a Zaragoza.
Treinta y tantos años más tarde podemos concluir que la UGT
sí vendió su alma al diablo. O más bien sufrió la misma suerte que el PSOE:
usaron las siglas históricas para construir otra cosa distinta de lo que fueron
durante la guerra y exilio, exilio durante el cual ambas organizaciones
languidecieron sostenidas por unos pocos militantes, que estuvieron
desaparecidos por lo demás en la resistencia antifranquista. Los herederos del
PSOE-Histórico pasaron en los ochenta a llamarse PASOC y participaron de la
fundación de Izquierda Unida, mientras los nuevos trepas del “renovado” PSOE
alcanzaron el poder y entregaron a los trabajadores al enemigo.
Por otra parte, la CNT no vendió su alma; acabó en la
irrelevancia política y sindical por méritos ajenos, pero sobre todo propios.
Sólo su escisión, la CGT, mantiene una cierta presencia como cuarto sindicato
del país.
CCOO, el odiado enemigo comunista, finalmente fue
domesticado y cooptado por otros métodos más tarde. Les costó más tiempo pero
finalmente CCOO fue tomado al asalto por otros “renovadores” como Antonio
Gutierrez que alejaron al sindicato de la influencia del PCE. Al fin la
operación se había completado. Gutierrez posteriormente sería diputado del
PSOE.
Enrique ya murió. Su historia no puede ser demostrada. Sólo
podemos fiarnos de su palabra, y mi padre siempre le creyó ¿Por qué un hombre
así iba a inventarse semejante historia?
Ahora, al leer toda la historia de la refundación del
PSOE por la CIA, todo parece indicar que la historia era cierta. Y animo a leer
el libro para que saquen ustedes sus conclusiones
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